Abril 12, 2008...5:52 pm
Porque no me banco los countries…
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Las personas se agrupan según lo requieren los medios de producción.
En el año del pedo los objetivos eran recaudar impuestos antes que organizar la producción, decidir sobre la muerte antes que administrar la vida.
La transición a la modernidad hizo que los hombres se transformarsen en obreros y se amontonaran en ciudades de una forma mucho mas organizada y eficiente para el bienestar de la producción.
En nuestro tiempo, la globalización ha sido posible, entre otras cosas, por dos revoluciones: la tecnológica y la informática, las cuales han sido y son dirigidas por el poder financiero.
Gracias a ellas, hoy es posible poseer información en cualquier rincón del mundo, en cualquier momento y esto hace que desaparezcan las distancias y se rompan las fronteras.
Por estas circunstancias, el dinero ha adquirido el don de la ubicuidad, y es una suerte de reencarnación de Dios, ya que esta en todos lados al mismo tiempo y es el dinero el encargado de moldear al mundo y darle su nueva forma de un “mega mercado”.
Si la tecnología y la informática han unido al mundo, el poder financiero que las usa lo ha roto usándolas como armas para combatir en su propia guerra.
En la globalización, dadas estas condiciones, se puede adivinar una guerra mundial, la cuarta, y se desarrolla un proceso de destrucción/despoblamiento y reconstrucción/reordenamiento en todo el planeta.
![]() Para la construcción del “nuevo orden mundial” el poder financiero conquista territorios y derriba fronteras, y lo consigue haciendo una nueva guerra.
Una de las bajas de esta guerra es el mercado nacional, base fundamental del Estado-Nación. Este último esta en vidas de extinción, o cuanto menos, lo esta el Estado-Nación tradicional.
En su lugar, surgen mercados integrados o tiendas departamentales del mercado globalizado.
Las consecuencias políticas y sociales de esta globalización son figuras contradictorias, reiteradas y complejas: menos personas con más riquezas, producidas por la explotación de más personas con menos riquezas.
Alguien señaló “La pobreza de nuestro siglo es incomparable con ninguna otra. No es, como lo fuera alguna vez, el resultado natural de la escasez, sino un conjunto de prioridades impuestas por los ricos al resto del mundo”; para unos cuantos poderosos el planeta se abrió de par en par, para millones de personas el mundo no tiene lugar y vagan errantes de uno a otro lado; el crimen organizado forma la columna vertebral de los sistemas judiciales y de los gobiernos y la “integración” mundial multiplica las fronteras.
Paulatinamente a estas condiciones, en Sudamérica y otros rincones del mundo se ha acentuado un fenómeno al que podríamos calificar de oximoron (Según Borges, en un oximoron se aplica a una palabra un epíteto que parece contradecirla).
El mismo poder financiero que patea las fronteras y le saca jugo a este gran “mega mercado” mundial, se agrupa en barrios cerrados o “countries” (casualmente denominación que se da en el idioma ingles que es la lengua oficial del poder financiero mundial y que , también casualidad, significa en castellano “país”, en contraposición a las políticas de mercado que pretenden borrar los limites entre naciones) que son catalogados erróneamente de fenómenos sociales, ya que carecen de heterogeneidad, y que sería más cercano cuando nos referimos a ellas hablando de comunidades, ya que son formas de agrupación elitistas, en las que se juntan personas que tienen como homogeneidad su jerarquía económica o la dimensión de su cuenta bancaria.
![]() Fue, a mi criterio, un acierto fundamental el que tuvo Proudhon cuando se adelanto a la historia y dijo que propiedad y robo son sinónimos, en contraposición de lo establecido, que siempre habló de propietario y ladrón como antónimos, polos opuestos.
En continuación a este concepto, podríamos preguntarnos ¿es legítima la privatización, o podríamos decir, con algo más de atrevimiento, el robo del espacio público?
¿Es justo, si vamos al caso, que estos señores y señoras de gran poder adquisitivo puedan pasar por la vereda de la casa de mi tía, que la limpia y mantiene todos los días despertándose a las 5 de la mañana y que ella no pueda pasar por la de ellos?¿No es acaso discriminación eso?
El muro que separan los “countries” del exterior materializa el concepto de Roger Waters, bajista y compositor de Pink Floyd, quien en su obra señala un muro integrado por ladrillos que vienen a ser todos los miedos y miserias de un sujeto, que lo aísla de la sociedad y la realidad, aferrándose a un contexto fantasioso que deriva a la autodestrucción.
Estos muros se expanden por el mundo, en forma de aduanas, ya sea Los Papagayos Club de Campo, o el muro que Bush construye en la frontera con México, mientras se llena la boca hablando de globalización y de libre comercio, o el que construye el estado de Israel, desterrando más todavía al pueblo palestino de su propio territorio.
La pared no ampara, divide.
Estas comunidades crean una serie de valores distintos a los sociales, viviendo entre la falsedad, o podría decirse una verdad diferente que es la que adoptan ellos, relacionándose por intereses o por la fraternidad trucha que aparenta dar la mayor prostituta de la historia, llámense billetes, monedas, o tarjeta de crédito, que es lo mismo que lo anterior pero con nombre.
Los negocios y las relaciones se mezclan cotidianamente, por ejemplo, yo, habitante de un country, voy a jugar al tenis con mi vecino para sacar provecho haciendo un negocio o forzando lazos con hombres de poder.
Los miembros de estos barrios cerrados se dicen amantes de la naturaleza pero es evidente que hay más silicona por metro cuadrado que cualquier lugar del mundo.
Foucault hablaba de los espacios de encierro, donde ilustra que el hombre en la modernidad no deja de pasar de un espacio de encierro a otro espacio de encierro, por ejemplo de una casa a la escuela, al regimiento, a la fábrica, a la oficina, eventualmente al hospital, la cárcel, o a un geriátrico.
En el caso de los barrios privados, primeramente se constituyen como un espacio de encierro de viviendas, donde después, dentro de ese espacio, se desarrollan hoteles, escuelas, shoppings, lo que elimina las escalas de las que hablaba Foucault y pasa a transformarse en un solo espacio de encierro que abarca a todos.
Es por esto que un punto complicado es como se relacionaran, después de vivir en una “burbuja” los chicos que son criados en los countries, cuando tengan que salir de ahí y relacionarse con la sociedad, ya que sus padres generalmente se aseguran de que tengan todo lo posible para vivir en cautiverio dentro de estas comunidades.
Es un punto muy importante resaltar la ilegitimidad de la existencia de estas comunidades, dado que en cualquier vivienda humilde la policía puede entrar derribando la puerta de una patada, en cualquier sector de la ciudad las fuerzas de seguridad tienen la posibilidad de vigilar y prever cualquier irregularidad, mientras que para ingresar a un “country” precisan de la autorización de un juez, que es algo que entorpece la justicia, dado que por esto los episodios delictivos pueden quedar adentro de ese espacio y no salir al exterior, porque desprestigia y le quita valor a la propiedad, cosa que sucede cada vez que sale a la luz un crimen dentro de un country, agregando que si en el caso de Maria Marta García Belsunse su barrio cerrado hubiese poseído un cementerio privado, el caso no hubiese salido jamás a la luz.
A pesar de todos estos aspectos, agruparse en estos espacios es un terrible error y constituye un gran peligro, ya que la concentración de poder no es una buena estrategia para la seguridad, como se puede apreciar revisando el ataque a las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001, y es un terrible drama cuando la decadencia económica de una familia los obliga a enfrentar la vergüenza de tener que mostrar que no tienen más plata y tener que dejar ese mundo de fantasías y volver a agruparse socialmente.
Dado este caso, se puede citar una frase de Carlos “el Indio” Solari, describiéndolos como “reos de la propiedad”,y se podría decir que los countries, al igual que se ha dicho del sistema capitalista, son artífices de su propia destrucción.
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2 Comments
Abril 30, 2008 at 7:20 pm
Muy bueno el post, caí acá buscando justamente sobre el encierro en los barrios cerrados y me encontré con este post que la verdad da para pensar. Quizás también habría que hablar de cómo esa división se reproduce, en el sentido de que los chicos que nacen y se crían en estos barrios cerrados, además de vivir en una burbuja, van a escuelas donde son todos chicos como ellos, hacen deporte en los mismos lugares, etc etc. Esto los perpetúa al aislamiento a diferencia de lo que pasaba años atrás con la educación pública en donde había ricos y pobres en contacto entre sí. Esto refuerza el “ellos” y “nosotros”, abstrae la conflictividad social y termina intelectualizándola, son números, datos, explicaciones pero no personas.
Es lamentable, y sería ingenuo suponer que esto se podría arreglar de alguna manera dadas las condiciones existentes, el discurso del poder, el signo del gobierno, etc..
Saludos
Mayo 2, 2008 at 7:37 pm
es muy interesante la data informativa que brindan, recomiendo ver la pelicula ZEIGEIST acerca del manejo politico, social religioso en nuestro mundo…en google
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